Thursday, October 23, 2008

Confieso que ya no quiero escuela

Debo confesar que una importante parte de mí no quiere volver a la escuela. Jamás.

Y la otra tampoco.

Thursday, October 16, 2008

Libertad

Cuando te desenamoras el mundo se hace grande y la boca chiquita. Se secan los labios.

Se transpiran los últimos resagos de la adicción amorosa y una cadena se deshace y cae de nuestra espalda.

Bailar es el antídoto.

La felicidad muta y se vuelve fresca de nuevo.



Nos recibe con amor en sus brazos de pluma la independencia.

El pueblo celebra con fiesta. El alma encuentra su almohada de nuevo.

Wednesday, October 08, 2008

Confesión Peligrosa de Amor

Por el borde del acantilado mis pasos resbalan al abismo de agua. Hadas de la gravedad, deténganse. Hadas de la cordura, vengan.

Confieso que he pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión.

Pensé que los amaba
Dije que los amaba
Todo lo hice por amor
Y todo lo demás lo dejé de hacer por la misma razón.

Tuesday, October 31, 2006

Todavia usabamos teclados: "asdzfrqewrz"

Durante aquellos años todavía usábamos teclados. No existían esos lectores pulsativos capaces de leernos las palabras, ni de tragarnos las ideas como máquinas sedientas de pensamientos. Mi vida se caracterizaba por arreglar computadoras, que solían ser tan grandes como pelotas de fut-bol y en sus interiores se utilizaban partes de metal y plástico que contaminaba el ambiente.

Una tarde, las nubes aún se distinguían en el cielo y no había contaminación que nos impidiera observar las estrellas en el campo, me encontraba en mi taller arreglando una computadora que venía dándome muchos problemas. El teclado no quería funcionar correctamente. Su función era básicamente decirle a la computadora qué clase de símbolo o letra uno apretaba. El problema era que ninguna de las teclas funcionaba. Moví los cables, esos ductos informáticos que mediante alambres en su interior fungen como caminos tangibles por donde viajaba la electricidad o la luz, y pareció que el teclado dio señales de estar funcionando de nuevo.

En la pantalla del monitor había una línea vertical intermitente, señal que indicaba el renglón donde aparecería lo que uno escribiera. Este parecía esperar que yo tecleara algo, cualquier cosa. Reconozco que en ese momento no tuve una gran idea, y no se me ocurría nada original para teclear, además que el objetivo no era hacer algo interesante, sino solamente asegurarme que el teclado funcionara. Como un acto reflejo levanté la mano, perdiéndose en la oscuridad cercana al techo del taller y cayó poderosamente sobre la agrupación de teclas con el abecedario sobre ellas. *

De todas las combinaciones posibles, surgió un "asdzfrqewrz". Oprimí todas las teclas, solo para poner esa rara mezcolanza de letras sin sentido ni lógica. Aunque muy dentro de mí, tenían más sentido que la calle que desemboca en mi casa.

Bien pudo haber sido un "dsygy" o un "sarwdsxsfe". Pero fue obvio que había un mensaje en esas letras. También pudo haber sido un hola mal escrito como solía suceder por esos tiempos, algo así como "hla", "ola" o "hols". Las posibilidades que ofrecían los teclados de la época eran casi infinitas.

El destino jugaba al Scrabble con el teclado y mis violentas manos cayendo a toda velocidad para obtener un sencillo, pero lleno de significado "asdzfrqewrz". ¿Quién iba a decir que a partir de esta anotación tan simple encontraría sentido el rumbo que debía tomar mi vida?

Analicé que la letra "A" estaba al inicio, justo como en el abecedario, y la z al final. Resultó más que obvio que la señal era comenzar y terminar lo que uno empieza. Por lo que comencé a escribir en grandes pergaminos chinos, de los cuales no mencionaré el origen, porque, para ser honesto lo desconozco, cualquier cantidad de letras resultado de tecleos al azar.

Obtuve un "uftdsa", que me pareció como de cansancio y flojera. Cómo los resoplidos de mi hermana al no querer realizar alguna labor específica. Después apareció un "twsfuidewqf" que era más largo y un poco más complicado. Con el tiempo llegaron "sagf3ygd", "8wuyeqiwu" y "9smno2slsl" que ya venían acompañados por números, complicando más su significado.

Pero un día, como cualquier otro día, mientras yo tecleaba, la poca presición con que estrellaba en el teclado mis manos extendidas surgió algo más que un simple "asdzfrqewrz": "$/SBWJIAU&%"$#{".

Un "$/SBWJ343IAU&%"$#{" venía sobrecargado de símbolismos. Era un poco de todo. Ese día, decidí suicidarme. Y aquí donde vivo, solamente hay un teclado, una impresora y muchas hojas blancas. EL problema fue que ayer me quedé sin tinta negra, y ahora todo lo imprimo en color rosa, que parece ser interminable.

Saturday, October 14, 2006

La gente Bonita

La gente bonita
con la que paso mis horas,
es tan bonita.

Caminan y respiran a mi lado,
se acercan y me observan,
me observan.

Nos damos cuenta,
que la gente bonita
sonrìe tambien,
como yo

Tuesday, October 10, 2006

Niña Azul

Solo se que estoy pacheco. Continuo fumando. Es de noche y él fuma desde la ventana un cigarro de marihuana mientras habla con uno de sus clientes por telefono.
Se ponen de acuerdo. Dicen que se verán mañana y hacen mas planes. Yo miro estatico la pantalla de la computadora como si nada más existiera y mi cabeza empieza a flotar a otros lugares. Mi vista se vuelve borrosa y entonces camino por las calles empedradas de un pueblo lejano.. Las fachadas de las casas son blancas. Un hombre jala con una cuerda a un burro subidendo la pendiente que forman las calles entre las cassas. niños corren tras demí y prendo un cigarrillo. La jala me mira extrañ cuando fumo, pero camino con unos huaraches que se camuflan con las piedras y mis pies hinchados avanzan donde una viejita con el pelo blanco y trenzado me mira. Se hace a un lado para que entre. Atravieso dentro de la casa blanca de tabiques de lodo y me recibe un pequeño cuarto que da a un patio. Al fondo está la casa y los cuartos.

-Oye ya no me hace.- Dijo él.
-Tu no te preocupes y fuma. Después tocó una canción con su guitarra.

Y entonces...

Escribimos una cancion de una niña cristalina.

Tuesday, October 03, 2006

La casa en la que vivo

La casa en la que viv me mira cada vez que llego.
Espera un regalo de la tienda,
dulces de tamarindo,
el hueso que se divierte mordiendo.

Sus pasillos encienden las velas cuando paso
sus cuartos se calientan cuando entro
y su cocina me alimenta el espiritu
preparando sopas de calma con pan tostado.

La casa en la que vivo me recuerda su infancia
sus cicatrices me aseguran que fue aventura y ciclo.

La casa en la que vivo me cobija y alivia
su música es vals de mis ojos y ritmo de mis latidos.

El coche que manejo

El coche que manejo es bóveda y refugio.
sendero y guía.
Mapa y trayectoria.

------------------------------

El coche que manejo se maneja así:
Un sueño freído en la sartén y
servido en plato de porcelana china.

------------------------------

Quien ha visto el coche que manejo,
sabe que rebasa tantos árboles,
que a veces, los árboles se matan deprimidos.

------------------------------

El coche que manejo es pluma y cuaderno.
Pluma y ala.
Viento y llovizna.